
El estudio evaluó el uso de Abatacept en pacientes con diabetes tipo 1 en estadio 1 para retrasar el avance de la enfermedad. Aunque el ensayo general no cumplió su objetivo principal, el análisis mediante el modelo OMM identificó un beneficio claro en pacientes con alta secreción basal de insulina. Este subgrupo específico logró retrasar la progresión clínica unos 16 meses, reduciendo el riesgo de avance en un 54% frente al placebo. Se trata de la primera evidencia de que una intervención inmunológica puede frenar la enfermedad en esta etapa temprana. El éxito del tratamiento parece depender críticamente de la capacidad secretora previa de las células beta del paciente.

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