
«La relación entre la diabetes y las infecciones es compleja y, además, bidireccional. Por un lado, cuando un niño o adolescente con diabetes sufre una infección, esta repercute directamente en su control metabólico. Por otro lado, el hecho de vivir con diabetes tipo 1 predispone a que las infecciones sean más frecuentes y, en algunos casos, más graves que en la población general (1). Esto significa que, a lo largo de la infancia y la adolescencia, los pacientes con diabetes pueden tener más episodios infecciosos que otros niños, y que, además, estos cuadros evolucionen con más complicaciones.»
Dra. Rocío Tamariz-Martel Moreno.
Consulta de E. infecciosas. Servicio de Pediatría. Hospital Universitario Ramón y Cajal. Madrid.

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