
Las fuentes analizan la eficacia y seguridad del uso de terapias basadas en GLP-1 como tratamiento complementario en adultos con diabetes tipo 1. Los estudios demuestram que estos fármacos proporcionan beneficios clínicos significativos en la reducción del riesgo cardiorrenal, disminuyendo la mortalidad general, los ingresos hospitalarios y las complicaciones renales. Asimismo, la evidencia actual indica un perfil de seguridad favorable, ya que no se observa un incremento en los episodios de cetoacidosis diabética ni en las tasas de hipoglucemia severa. No obstante, los autores subrayan que la mayor parte de la información proviene de investigaciones observacionales, por lo que se requieren ensayos clínicos aleatorios para confirmar definitivamente estos hallazgos.









