«Caminar es una de las actividades más ancestrales del ser humano y reporta multitud de beneficios generales para la salud. Según han respaldado diversos estudios y metaanálisis, la manera en que se lleva a cabo puede resultar terapéutica: una práctica planificada podría prevenir la diabetes o, si ya ha sido diagnosticada, reducir el riesgo de complicaciones crónicas derivadas de la misma (1). A pesar de ello, el 54.6% de las personas con diabetes tipo 2 camina menos de lo que necesita semanalmente, tendiendo a hábitos de vida más sedentarios.»
Dra. María Jesús Jiménez Mazuelas.
Fisioterapeuta y podóloga, colaboración docente con la Universidad Nebrija, y colaboración en investigación con el Hospital Universitario de la Paz.
Forma parte del Grupo de Trabajo Estilos de Vida de la SED, y del Grupo de Trabajo sobre Ejercicio Terapéutico del Colegio Oficial de Fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid.
Entrenadora oficial de marcha nórdica.
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