
El artículo analiza la estrecha relación entre la diabetes y las alergias, dos patologías crónicas que comparten una base de inflamación sistémica y alteraciones inmunitarias. Se destaca que la convivencia de ambas no es casual, sino que factores como la genética y la microbiota intestinal actúan como nexos comunes. Un punto crítico es el manejo farmacológico: el uso de corticoides para tratar alergias dispara los niveles de glucemia, exigiendo ajustes inmediatos en el tratamiento de la diabetes. Asimismo, se advierte sobre un aumento en las dermatitis de contacto provocadas por los adhesivos de los sensores de glucosa y bombas de insulina. Aunque es poco frecuente, existe el riesgo de desarrollar alergia a la propia insulina o a fármacos orales, lo que requiere pruebas diagnósticas especializadas. El texto subraya la importancia de la educación del paciente para detectar reacciones cutáneas o sistémicas a tiempo. También se hace un llamamiento a la colaboración interdisciplinar entre endocrinólogos y alergólogos para optimizar las terapias. Finalmente, concluye que un estilo de vida saludable y el control del estrés son pilares fundamentales para mitigar la carga inflamatoria de ambas enfermedades.
Autora: Dra. María Antonia Ortega Camarero.
Médico Alergólogo. Hospital Quironsalud Infanta Luisa, Sevilla.

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