
Este estudio, basado en las cohortes alemanas LISA y GINIplus, revela que la prevalencia de autoanticuerpos de islotes pancreáticos en adultos de unos 25 años es del 1,24%, una cifra similar a la observada en la infancia. Tras analizar a 1377 participantes, los investigadores identificaron que un 0,22% presentaba diabetes tipo 1 en etapa temprana, caracterizada por la presencia de dos o más autoanticuerpos sin diagnóstico clínico previo. Al comparar estos datos con muestras tomadas diez años antes, se descubrió que casi la mitad de los sujetos positivos desarrollaron los anticuerpos entre los 15 y los 25 años, con una tasa de incidencia de seroconversión de 36,6 por cada 100 000 personas-año. Estos hallazgos sugieren que el desarrollo de la autoinmunidad persiste de forma relevante durante la juventud, lo que cuestiona la idea de que sea una patología predominantemente infantil. Aunque el tamaño de la muestra es limitado y los umbrales de detección podrían requerir ajustes específicos para adultos, los resultados subrayan la importancia de ampliar el cribado sistemático más allá de la adolescencia. Esta detección precoz permitiría a los adultos jóvenes acceder a ensayos clínicos y nuevas terapias diseñadas para retrasar el inicio de la enfermedad clínica. En conclusión, el estudio aporta evidencia clave para reconsiderar las estrategias de salud pública y monitorización de la diabetes tipo 1 en la población adulta joven.
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