
El artículo de la Revista Diabetes destaca que la piel es un componente fundamental en el tratamiento de la diabetes tipo 1, ya que el uso de sensores y bombas de insulina puede causar lesiones cutáneas. Problemas comunes como la dermatitis de contacto, el enrojecimiento y el picor afectan significativamente la adherencia a la tecnología y el bienestar emocional del paciente. Las autoras subrayan la importancia de diferenciar entre reacciones irritativas y alérgicas, recomendando una higiene suave con productos tipo syndet y una rotación constante de los sitios de inserción. Asimismo, se aconseja una retirada cuidadosa de los adhesivos mediante el uso de aceites para evitar daños adicionales en el tejido. Finalmente, el texto enfatiza que la prevención y el cuidado cutáneo son esenciales para garantizar la eficacia clínica de los dispositivos y mejorar la calidad de vida de quienes conviven con esta condición.









