
Este estudio analiza el impacto de un sistema bihormonal de circuito cerrado completo en pacientes con diabetes tipo 1, comparando su eficacia contra tratamientos convencionales. La investigación demuestra que el uso de este páncreas artificial mejora significativamente el tiempo en rango glucémico y reduce la severidad de los episodios de hipoglucemia. Aunque la frecuencia de las hipoglucemias se mantuvo similar, el sistema logró que estos eventos fueran menos profundos y más breves gracias a la administración automatizada de insulina y glucagón. Los resultados sugieren que esta tecnología permite un control metabólico más estricto y seguro en condiciones de vida real. En conclusión, el dispositivo ofrece una alternativa prometedora para optimizar la seguridad del paciente y minimizar las complicaciones asociadas a los niveles bajos de glucosa.









