
Este estudio transversal, denominado Proyecto D1ANAS, analiza la frecuencia de trastornos de la conducta alimentaria (TCA) en adultos residentes en España que padecen diabetes tipo 1. Los resultados revelan que aproximadamente un tercio de los participantes presenta comportamientos alimentarios de riesgo, con una incidencia notablemente superior en las mujeres. La investigación identifica que una mayor puntuación en las escalas de riesgo se vincula directamente con un peor control de la glucosa, un índice de masa corporal elevado y una baja calidad del sueño. Además, se destaca la restricción intencional de insulina como una conducta peligrosa y común utilizada para gestionar el peso corporal. Los autores concluyen que es fundamental implementar cribados sistemáticos y un enfoque médico multidisciplinario para abordar estas complicaciones psicosociales. El documento subraya finalmente que, aunque las mujeres son las más afectadas, los hombres también sufren estos trastornos y suelen estar infradiagnosticados.
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